Recetas ecológicas

Sopa de melón: ¡Combate el calor de manera saludable!

elcamaleonverde.com

El buen tiempo ya se va adueñando de nuestros días y cada vez nos apetecen más recetas de comida fresquitas para combatir el calor de forma saludable con frutas de verano como el melón o la sandía. De hecho, la sopa de melón ecológico es uno de los platos más exquisitos y sanos que podemos preparar durante el verano para refrescarnos. A continuación os vamos a dar algunos consejos de cocina para que podáis hacer en casa diferentes recetas de sopa de melón en muy poco tiempo y de un modo muy sencillo. Pero antes, ¿Qué tal si conocemos algunas curiosidades de esta fruta?

¿Sabías que en el mundo se producen aproximadamente 19 millones de toneladas de melones al año y esas plantaciones se encuentran dispersas por muchos países? En Asia, las principales producciones de melón se encuentran en China que cuenta con más de la mitad de la producción mundial de esta fruta. Otra buena parte de la producción mundial se encuentra en Norteamérica, concretamente en Estados Unidos, donde se cultiva casi un 12% de los melones del mundo, otro 5% en África y un 2% en Sudamérica. Pero, ¿qué pasa con Europa? Bueno, un 15% de la producción mundial de esta fruta se encuentra en Europa y, con mayor precisión, en España.

Así es, España se encuentra entre los principales productores de melones en el mundo y no es una casualidad que por lo tanto también sea uno de sus mayores consumidores. Lo que sí puede sorprender es que, a pesar de no tener la mayor producción mundial, sí se trata del país que más exporta esta fruta al resto del planeta. Sin embargo, durante el invierno (momento del año donde esta fruta no crece) otros países tropicales (como Brasil o Costa Rica) son los encargados de exportar la fruta hasta el otro lado del Atlántico.

El origen de esta fruta tropical sigue siendo actualmente un misterio ya que existen registros de haberse hallado casi en el mismo período histórico en dos sitos a la vez. Uno de ellos es en el continente asiático, más específicamente en el área de Asia Central, mientras que otros afirman que su origen se remonta al continente africano; donde se han encontrado representaciones de esta fruta en tumbas egipcias con más de cuatro milenios de antigüedad.

Durante el siglo III a.C. el melón fue introducido en España a través de las rutas comerciales que llegaban al puerto conocido en ese entonces como Cartago Nova, actualmente Cartagena. Los romanos dominaban su cultivo en esa época y los manuales de horticultura hallados describen las formas en que la consumían, sirviéndola con almizcle para acentuar su sabor.

El ingreso a Europa del melón se dio durante la edad media, principalmente en la región francesa, donde era consumido por los miembros de la corte acompañado con moscatel. Por otro lado, en América fue llevado por los navegantes españoles; aunque en ese entonces su tamaño aún era muy reducido.

Un entrante refrescante, delicioso y sano

Melón para hacer sopa de melón

La diversidad de recetas de cocina que puedes preparar con esta fruta hace que no nos cansemos nunca de ella. El melón es consumido solo o con más alimentos, de postre o como guarnición; también puedes preparar deliciosas bebidas con él, ya sean zumos, smoothies o batidos. Además, posee grandes beneficios nutricionales (que detallaremos más adelante), por lo que las comidas preparadas con esta fruta son una excelente opción para incluir en tu dieta diaria.

Hay muchas dietas que incluyen como alimento, ya sea como entrante, como bebida o como postre. Y los ingredientes no deben ser únicamente de melón, sino que puedes mezclarlo con otras frutas, prepararlos con leche o incluso con agua si quieres que sea más dietético. Puedes utilizar azúcar o algún otro endulzante dietético o disfrutar del dulzor natural de esta fruta. Y si quieres optar por una comida agridulce, la sopa de melón y jamón es una receta fácil de preparar y deliciosa por ese encuentro de sabores que posee y que encanta a grandes y pequeños.

Propiedades y nutrientes del melón

El melón es una fruta muy rica en minerales y carbohidratos que se encuentra compuesto al 90% de agua, lo que la convierte en una de las frutas más refrescantes que existen para el verano. En promedio, un melón suele pesar unos 3kgs, y por cada uno aporta unas 340 calorías.

Estas características hacen que esta fruta pueda hallarse en numerosas recetas, principalmente aquellas que se realizan en verano cuando es más común encontrárnoslo en nuestras fruterías de barrio o tiendas online como El Camaleón Verde. Su baja cantidad de calorías en una gran porción ayuda a lograr la saciedad y disfrutar de la dieta. Pero también hay que tener en cuenta los aportes de vitaminas y minerales que nos provee, por ejemplo:

  • Calcio: El melón posee unos 9 mg de calcio cada 100 gramos, cuya principal función radica en el fortalecimiento de los huesos del cuerpo, al igual que el de los dientes; mejorando su estructura y rigidez. A su vez, el calcio es uno de los componentes involucrados en el movimiento del cuerpo, siendo el principal elemento implicado en la contracción muscular.
  • Potasio: Existen unos 267 mg de potasio cada 100 gramos de melón. Las funciones de este micronutriente se encuentran relacionadas a numerosas funciones del cuerpo. La más conocida es sin duda su aporte al sistema nervioso y muscular, motivo por el cual es un ingrediente común en la dieta de los deportistas. Sin embargo, también se comporta como un electrolito contribuyendo al ingreso y egreso de fluido de las células al momento de realizar actividades que sean extenuantes y provoquen deshidratación y calambres musculares.
  • Magnesio: En un melón podemos encontrar 12 mg de magnesio cada 100 gramos de fruta. Este nos aporta múltiples beneficios, siendo uno de ellos el efecto regulador de los niveles de azúcar en sangre y presión sanguínea. Como regulador del azúcar en sangre, el magnesio funciona como preventivo de la diabetes tipo 2, y probablemente ayuda a reducir el riesgo de resistencia a la insulina.
  • Fibra: La fibra es un componente vegetal de los más presentes en el melón, podemos hallar 0.9 gramos cada 100 gramos de fruta. El principal beneficio de la fibra es ayudar al sistema digestivo a combatir el transito lento y los estreñimientos. La mayoría de los nutrientes son absorbidos por el organismo al descomponer el alimento, sin embargo, la fibra no es uno de estos ya que no se absorbe, sino que se mantiene intacta para facilitar el tránsito de los alimentos por el aparato digestivo.
  • Sodio: El melón contiene un promedio de 16 mg por cada 100 gramos de fruta. Es un electrolito que también aporta beneficios para rehidratarte al momento de haber realizado actividades físicas exigentes. A su vez, el sodio ayuda en la regulación de la presión arterial, el reparto de agua en el cuerpo y el volumen sanguíneo mientras que, si tenemos deficiencia de él, podemos sufrir neuralgias, ritmo cardíaco descontrolado, falta de energía y cansancio entre otras cosas.
  • Vitamina A: El melón contiene 3382 IU cada 100 gramos de fruta. Esta vitamina, al igual que las demás, no es sintetizada por sí misma en el cuerpo, y ayuda a la formación de tejidos blandos y duros, membranas mucosas y regeneración de la piel. Además, aporta también betacaroteno, que dentro del cuerpo se convertirá en vitamina A.
  • Vitamina C: El melón tiene 37.6 mg cada 100 gramos de fruta. Es una de las vitaminas más nombradas y con mayor importancia en el cuerpo humano y, aunque generalmente recurrimos a cítricos como la naranja o el pomelo para buscarlo, el melón contiene un buen porcentaje de vitamina C, la cual ayuda en la formación de proteínas que aportan al buen desarrollo de la piel, tendones, ligamentos y vasos sanguíneos.

Otro gran beneficio de consumir esta fruta es su aporte al momento de controlar enfermedades como la gota. Esta enfermedad afecta a las articulaciones y se produce por un exceso de ácido úrico en sangre. Se trata de un tipo de artritis cada vez más presente en las personas. Principalmente suele aparecer en personas que no ingieren suficiente cantidad de agua diaria y como esta fruta está compuesta mayormente por agua, permite compensar (solo en parte) la cantidad que debes ingerir a diario. De todas maneras, beber agua es algo sumamente importante para el cuerpo y te recomendamos que complementes su ingesta y no la suplantes.

Variedades de melón

Existen muchas variedades de esta fruta tropical que se diferenciarán por su tamaño, color exterior, forma, color de la carne interna, aroma, y lugar de plantación. Aquí te nombraremos ocho de ellas y brevemente cada una las características para tener en cuenta:

  • Cantalup: Su uso es sumamente común para postres y platos principales, aunque también para zumos, jugos, smoothies, y otras bebidas. Su piel es de reticulado grueso y su pulpa es anaranjada, como de un tono salmón, muy aromática y dulce.
  • Melón piel de sapo: Uno de los más vistos durante el verano. Esta variedad no tiene un aroma muy presente, como el resto, pero su gusto dulce es el favorito de muchos en especial cuando se encuentra bien maduro.
  • Melón amarillo: De esta variedad podemos encontrar a su vez dos tipos, el melón amarillo oro y el melón amarillo canario. Su consistencia es muy similar a la del melón piel de sapo. Su forma es alargada y su pulpa es de un color verde pálido casi blanco. Algunas de las personas que lo consumen afirman que su gusto, si bien dulce, tiene una pizca de picante que lo hace especial.
  • Galia: A diferencia del anterior, este posee una forma esférica con una corteza que va del verde al amarillo a medida que avanza su estado de madurez. La pulpa de este tipo de melón puede ser blanca, amarilla o anaranjada y es de una textura algo mantecosa.
  • Branco o melón blanco: Su nombre está escrito en portugués y se le llama así por el color pálido de sus cáscara. Es sumamente consumido en Portugal durante la época veraniega, aunque también hay plantaciones de él en Turquía. Son de gran tamaño y poseen el interior de color anaranjado o salmón.
  • Hami o melón chino: Son principalmente producidos en China, pero su consumo se extiende por toda Asia desde Corea a la India, siendo el predominante en la zona. Por este motivo se conoce a esta variedad como melón chino.
  • Melón arus o japonés: Esta variedad, predominante en Japón, es de piel grisácea con numerosas marcas en su piel, similar a las halladas en el melón piel de sapo o al cantaloup, pero más marcado. Esta variedad es sumamente rica en azucares, por lo que su gusto es de un dulzor muy concentrado pero que no desagrada.
  • Melón yubari: Han sido en algunos periodos la fruta más cara de la historia y, aunque actualmente siguen teniendo un alto precio, están muy alejados de los 100.000 dólares que se llegó a pagar por algunos. Para cuidar su especial sabor y dulzor, se cultivan con sombreros individuales para proteger cada uno de los frutos de la luz del sol. Otra característica marcada es que su pulpa es naranja.

¿Cómo preparar sopa de melón?

sopa de melón

Existen distintas recetas para preparar la mejor sopa de melón, también conocida como gazpacho de melón, y en la siguiente sección te mostraremos algunas variedades para que puedas combinar. Pero primero hablaremos de la receta básica, que debes tener en cuenta para cualquier posterior preparación. Los ingredientes, además de por supuesto un buen y dulce melón, son sumamente fáciles de conseguir y la preparación es muy sencilla y no ocupa mucho tiempo.

En la temporada de verano es casi indispensable elegir recetas rápidas y livianas, pero sobre todo aquellas en las que no debas encender el horno. La cocina se puede tornar un lugar en el que no queremos entrar debido al calor, pero no es necesario pasar por ello porque podemos optar por preparar ensaladas, zumos, helados y por supuesto sopas frías como la de hoy.

La sopa de melón con jamón crujiente es la favorita de muchísima gente por su fácil preparación y delicioso gusto. Puede ser la diferencia entre una comida simple y una sumamente refrescante, aportando un poco de dulce con un contraste salado del jamón crujiente. Además, otra ventaja es que no se desperdicia nada ya que, a diferencia de otras sopas o gazpachos, al licuarla fruta genera una consistencia ideal sin grumos. Incluso es recomendable no colar esta sopa ya que podría perder la consistencia que tiene recién salida de la licuadora.

Tampoco hay que olvidar que, consumiendo este sabroso entrante durante el verano, estaremos aprovechando la fruta en su época de cultivo.

A continuación, te describiremos los ingredientes y los utensilios que necesitarás para preparar tu sopa de melón con jamón para cuatro personas (o cuatro porciones y puedes guardarla en la heladera por unos días para ir comiéndola poco a poco.

Tiempo de preparación:

  • 20 minutos, más el tiempo que te lleve enfriar la sopa

Ingredientes:

  • 1 kg de pulpa de melón ecológico, pelado y sin semillas (es preferible que esté bien maduro y no que esté verde)
  • 100 ml de nata para cocinar
  • Aceite de Oliva Virgen Extra al gusto (generalmente utilizamos 2 a 3 cucharadas en casa)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto

Utensilios:

  • Batidora de vaso o robot de cocina
  • Puedes utilizar un aparato para picar la carne si es que compras el jamón entero, si utilizas el jamón en tacos pequeños o en lonchas no será necesario.
  • Papel de cocina

Receta:

  1. Empezaremos triturando el jamón, si es que lo tienes entero, con la trituradora o con la máquina de picar carne. Una vez triturado lo pondremos en un plato sobre papel de cocina y lo cubriremos también con papel de cocina.
  • A continuación, quitaremos la cáscara del melón ecológico y, si quieres decorar tu platillo para que sea más atractivo (ya sea para tus comensales o para una buena foto en Instagram) podemos retirar trozos en forma de esfera para, luego de haber terminado todo, introducirlos en la sopa. Para lograr esa forma existen cuchillas especiales, aunque también puedes utilizar una cuchara con forma esférica, como las de servir helado.
  • Una vez pelado el melón, quitaremos todas las semillas y cortaremos en trozos medianos para introducirlos en nuestra trituradora. El tamaño no debe ser excesivamente pequeño para que no se licue con tanta facilidad y terminemos con un zumo. Deberemos triturarlo hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos, nuevamente te recordamos que no es necesario que pases esta sopa por el colador ya que perderá consistencia.
  • Ahora añade la nata, el AOVE ecológico de El Camaleón Verde, un poco de pimienta negra molida y sal, y enciende nuevamente la trituradora para mezclar todo. Te aconsejo que vayas agregando la pimienta y la sal poco a poco y vayas probando hasta que encuentres el punto justo de sabor que buscas, aunque cuidado nuevamente con no triturar de más. Recuerda que esta sopa es dulce a pesar de la sal y el jamón, ya que estos ingredientes son para contrastar con el sabor dulce de la base de la sopa de melón.
  • Pasa la sopa a un recipiente cerrado y mételo en la nevera durante algunas horas hasta que esté bien frío o, si quieres que esté antes puedes ponerlo en el congelador, pero deberás ir controlándolo cada tanto rato para que no se congele.
  • Ahora trabajaremos con el jamón, que queremos que quede super crujiente para nuestra sopa. Para ello lo meteremos en el microondas en tandas de 30 segundos. ¿Por qué en tandas? Porque al estar triturado puede cocinarse rápidamente y terminar quemado, y por supuesto no queremos eso, así que iremos controlándolo en cada tanda para no pasarnos.

Si tenías lonchas de jamón puedes hacer el mismo procedimiento y luego, cuando ya se encuentren crujientes, desmenuzarlas con los dedos. Pero si prefieres utilizar jamón en taquitos puedes saltearlos en una sartén hasta que queden a tu gusto.

  • Ya puedes servir tu sopa en platos hondos o cuencos. Recuerda que, si seguiste nuestro tip de las esferas de melón y las apartaste al inicio ahora puedes decorar tu platillo con ellas, o también puedes optar por hacer unas brochetas de jamón y melón para acompañar tu sopa. Espolvorea el jamón picado y échale un poco de pimienta negra recién molida con un poco de aceite de oliva virgen extra ecológico.

Recuerda, es muy importante que la sopa se encuentre bien fría antes de servirla, eso hace que sea mucho más fresca y sabrosa al consumirla, además de refrescarte mucho más contra el calor del verano. También puedes guardarla en la nevera de tres a cuatro días y consumirla como aperitivo o, por qué no, si prefieres prescindir del jamón y la sal hay personas que optan por consumirla así como bebida refrescante para el desayuno o para merendar.

Personalmente creo que el jamón y la sal le dan un toque maravilloso, aunque puedes utilizar únicamente la pimienta negra y disfrutar del sabor natural del melón ecológico con pedacitos de pan.

Recetas de melón ecológico para experimentar

  • Con almendras: Las almendras son un ingrediente excelente que puedes implementar en tu sopa de melón. Estos frutos secos son muy ricos en nutrientes como calcio y vitamina E, y son una de las opciones más recurridas para aquellos que hacen una dieta porque generan una sensación de saciedad sin aportar un exceso de calorías a tu cuerpo. Para incorporarlas a tu sopa solo deberás triturarlas e introducirlas en tu sopa una vez ya preparada.
  • Con menta: La menta se suele utilizar en la mayoría de las recetas aunque en la nuestra no lo hemos incluido ya que optamos por enseñarte la base y luego mostrarte una gran variedad de ingredientes que puedes incluir en ella. Así tienes la libertad de agregar aquellos que tú quieras.
  • Con yogurt: Para darle un sabor y consistencia diferente podemos optar por añadir este ingrediente. Para implementarlo en nuestra sopa solo deberemos agregar el yogurt a la batidora antes de hacer la mezcla. Una vez tengamos todo batido, pruébalo para saber si le hace falta más sal, y en caso de querer hacer una receta más liviana, puedes optar por utilizar yogurt desnatado.
  • Con leche de coco: La leche de coco es muy nutritiva y aporta el sabor de esta fruta caribeña a nuestra sopa, que puede ser un agregado más que deseoso para los que les gustan estos sabores. Para incluirla en nuestra sopa solo debemos colocarla dentro de la batidora junto con los demás ingredientes y batir hasta asegurarnos de que no quede ningún grumo.

Sopa fría de melón al curry con queso feta y pipas

Sopa fría de melón al curry con queso feta y pipas

Ingredientes para 4 personas:  

  • 4 gramos de mezcla de especias de curry (o al gusto)
  • 50 gramos de queso feta griego
  • 25 gramos pipas de girasol
  • menta fresca o hierbabuena al gusto.

Receta

  1. Esta receta lleva un poco más de ingredientes, aunque reemplazaremos el jamón crujiente de la original, pero es excelente para probar nuevas combinaciones. Para su elaboración procederemos de la misma manera que con la receta básica pero luego añadiremos en la batidora 4 gramos de mezcla de especias de curry (o la cantidad que desees).
  • Después cortaremos 50 gramos queso en feta en triángulos y tostaremos 25 gramos de pipas de girasol hasta que estén crujientes. A continuación, lavaremos, secaremos y picaremos las hojas de menta o hierbabuena. Podemos utilizar hierba fresca a nuestro gusto, por ejemplo albahaca o cilantro, o una mezcla de hierbas. La menta y la hierbabuena añadirán un efecto refrescante a la receta.
  • Finalmente pondremos nuestra sopa en la nevera y esperaremos que se enfríe antes de servir.

¡Mejor con melones ecológicos de El Camaleón Verde!

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Para evitar los posibles riesgos, y tener un mayor control de aquello que ingerimos, cada día somos más las personas que nos sumamos a la compra y consumo de cultivos ecológicos. Pero ¿qué son los cultivos ecológicos? Bueno, un cultivo ecológico es todo aquel que, desde su siembra hasta que llega a tus manos, es tratado sin químicos ni conservantes artificiales. Y para poder conseguir esta certificación, se deben cultivar todos los productos que se vendan en un suelo aprobado como tal, carente de cualquier producto artificial.

Los melones ecológicos y convencionales requieren ciertos factores para poder cultivarse y madurar correctamente, aunque no resultan ser los cultivos más difíciles de obtener del mundo. Principalmente se necesitará de un suelo fértil, con un pH casi neutro y cierto nivel de humedad, ya que no les agradan los suelos arenosos o ácidos. Sin embargo, aunque necesitan mucha agua y riego para crecer, a este fruto no le sienta bien el barro ni la maleza a su alrededor; por lo que deberemos contar con un suelo que drene bien el agua y realizar un mantenimiento alrededor de la plantación para eliminar cualquier maleza.

También deberá ser un sitio donde el sol llegue plenamente y requerirá al menos cuatro meses de sol pleno para que el desarrollo sea el adecuado. Asimismo requiere que las temperaturas se mantengan por encima de los 10º, un factor para tener en cuenta antes de realizar una plantación. Una vez realizada la siembra toca cuidarla y esperar que la fruta madure. El tiempo de maduración ronda los cuatro meses, y podremos notar que está listo para retirarse del suelo cuando el tallo presente grietas y resulte muy sencillo separar el fruto de este.

Hoy en día no existen pruebas de que los cultivos producidos con conservantes sean dañinos para la salud, y que los pesticidas utilizados en ellos dejan una cantidad mínima de residuos que no es perjudicial. Pero cada ser humano es distinto y exponernos a pequeñas dosis químicas de forma reiterada, puede terminar por enfermarnos. Y esta es la principal ventaja de los cultivos ecológicos, pero no la única.

Otra de las grandes diferencias las podemos detectar simplemente con el uso de nuestros sentidos, y el más característico será el gusto. Seguramente hayas oído a algún familiar mayor decir alguna vez que “esto ya no tiene el mismo sabor de los de antes”. Bueno, en parte es cierto, ya que uno de los principales campos de avances científicos es en el área agrónoma, que busca conseguir plantaciones más “perfectas”, mezclando distintas variedades de un mismo cultivo para obtener el mejor tamaño de uno y el color del otro y que sea más atractiva para el consumidor.

Estas mezclas, sumadas a los productos artificiales para acelerar el crecimiento y darle mayor tiempo de conservación, termina por quitar muchas veces el gusto natural del cultivo, en el caso del melón puede ser desde su dulzor hasta volverlo más seco, o incluso menos consistente.

También hay que tener presente los beneficios naturales que tienen las verduras, frutas y hortalizas para nuestro organismo. Los nutrientes y minerales que nos otorgan pueden verse disminuidos por causa de haber sido manipulado con químicos.

Todos estos motivos son los que hacen que en El Camaleón Verde te recomendemos que compres frutas y verduras ecológicas y de buena calidad. Pero ¿cómo saber si un melón es bueno o no?

Reconocer un buen melón

Saber si el melón que vas a llevarte a casa está lo suficientemente maduro pero tampoco pasado es algo complicado de reconocer a simple vista, ya que por fuera sus colores no suelen variar tanto. Pero eso no quiere decir que no pueda saberlo, solo requiere un poco de truco. Para adquirir un buen melón hay unos consejos que podemos tener en cuenta:

  1. Siempre intentar comprarlo en temporada: Aunque parezca algo simple y obvio muchas veces no conocemos en que época es la temporada de nuestra fruta favorita. En la actualidad podemos encontrar casi cualquier cosa en cualquier momento del año, el inconveniente con esto es que muchas veces son productos que contienen conservantes para que perduren más tiempo y eso afecta su calidad y sabor. También puedes encontrar frutas que son traídas de otros países donde si es la temporada correcta, pero el tiempo y calidad del transporte puede no ser la mejor y los productos no ser tan frescos como quisieras.
  • Coge siempre los que se encuentren arriba del montón o de la pirámide: Si vas a un negocio donde los melones se encuentran apilados, comúnmente en una pirámide, intenta optar por los que más arriba se encuentran ya que, al estar por encima y haber sido los últimos en ser colocados, no habrán recibido tantos golpes durante el acomodo y no habrán tenido que soportar el peso de los demás encima de sí mismos. Como dice el dicho: “los últimos serán los primeros”.
  • Intenta presionar toda la superficie: Aunque aparentemente se vea que todos los melones son firmes y de buena calidad muchas veces esto no es así. Para asegurarnos de que no haya partes blandas debemos tomarnos unos segundos para presionarlo con los dedos por toda la superficie y verificar que no haya partes donde se hunda con mayor facilidad que otras.
  • Las grietas no serán una buena señal: Aunque pueda parecernos muy cruel descartar tan desconsideradamente a aquellos que tengan grietas la verdad es que, si queremos elegir el mejor del local, tendremos que ser crueles en ese aspecto. El motivo de ello es que esas grietas son una vía de ingreso bacterianas y fúngicas que provocarán fermentaciones en la fruta y acelerarán el proceso de descomposición de la fruta. Sin embargo, si no hay otra opción en ese momento, podemos consultar por un precio reducido por este producto y llevárnoslo a casa, pero es recomendable que lo consumamos pronto.
  • Escúchalo, tu melón te dirá que tan bueno es: Bromas aparte, es verdad que podemos escuchar a nuestro melón. Sencillamente necesitamos golpearlo un poco con el oído pegado a la fruta y escuchar si suena hueco o no. En caso de sonar hueco entonces está suficientemente maduro, pero si por el contrario suena completamente sólido entonces le falta un poco de maduración.
  • Prueba de balón de rugby: Esta prueba es muy sencilla, solo hay que presionar los extremos de la fruta y sentir la consistencia que presenta allí. Al igual que hablamos antes, si la diferencia de consistencia es mucha quiere decir que se ha pasado de maduro. Pero, en cambio, si hay una ligera diferencia de consistencia entonces se encuentra en estado óptimo para comprarlo.
  • La prueba más sencilla: Al ir a comprar cualquier producto el primer sentido con el que lo percibimos (casi siempre) será con la vista y esta será la prueba más sencilla. Tendremos que observar su color y ver, si se trata de un color amarillo muy chillón o un verde muy marcado entonces probablemente no se encuentre en su mejor estado, ya sea muy maduro o inmaduro. En cambio si el melón se ve como un verde pálido o un amarillo blancuzco entonces es señal de un buen fruto.
  • Todos los sentidos juegan: Ya hemos utilizado el tacto, el oído, la vista (el sabor será el último ya que solo lo podremos probar en nuestra casa) ahora solo nos quedará utilizar el olfato. Y aunque no parezca es una muy buena herramienta para reconocer un buen melón, ya que podemos acercarlo a nuestra nariz y al olerlo en el área del pedúnculo deberemos percibir un aroma dulzón, similar al de algunos vinos blancos. Esta área es especial para ello porque es la que estaba conectada a la tierra, donde anteriormente se encontraba el tallo.
  • Los trozos deben estar bien protegidos: Si eliges comprar tu melón en trozos debes asegurarte que todos los trozos hayan sido bien protegidos con plástico film. Esto nos dará ventajas y desventajas, la ventaja es que podrás observar el color de la parte interna de la fruta y ver si se encuentra un color vivo (ya sea verde o naranja dependiendo de la variedad) o por el contrario si se ve muy pálido. La desventaja es que el plástico es un proliferado de bacterias y además un gran contaminante ambiental, por lo que te recomendamos no comprar tus frutas así sino enteras, pero entendemos que esto no siempre es posible.

No dejes de probar los melones ecológicos de El Camaleón Verde

En El Camaleón Verde tenemos como objetivo proporcionarte las mejores hortalizas y frutas ecológicas que puedes encontrar a un precio excelente. Nuestros productos son cultivados en suelos certificados ecológicos, que garantizan el uso de fertilizantes orgánicos cuidando la calidad y el sabor; a la vez que generamos una fuente de trabajo constante por la gran cantidad de mano de obra que se utiliza en los cultivos orgánicos.

Como te hemos contado anteriormente, existen muchas variedades de melones que se diferencian por su color, tamaño y textura. Nosotros te traemos tres variedades para que puedas elegir la que más te agrade o, por qué no, probar una de cada una para descubrir cuál es la mejor para ti. En El Camaleón Verde podrás encontrar melones ecológicos Galia, Amarillo y Cantaloup, tres variedades de las más solicitadas que pueden ser usadas como alimento dulce, zumos, batidos, sopas o en ensaladas agridulces.

Y como poder comprar completamente online y sin salir de tu hogar ha pasado de ser una novedad a una necesidad, creemos importante recordarte que con El Camaleón Verde puedes recibir todos nuestros productos ecológicos en tu casa, o enviarlo a esa persona que los necesita y no puedes llevarlos tú mismo, en menos de 48 horas y con todas las medidas de seguridad garantizadas.

¡Despreocúpate de si has elegido o no un buen producto! Todas nuestras frutas y hortalizas ecológicas cuentan con certificado ecológico, y son entregados en un tiempo óptimo para garantizar su calidad y frescura.

Y no te olvides de consultar nuestro blog, donde subimos constantemente recetas y consejos de productos ecológicos explicándote las ventajas y propiedades de cada uno de ellos, además de las diferentes comidas que puedes realizar con ellos.

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